Equilibrio
de las hojas (2001)
Óleo
del pintor cubano Alexis Lago |
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Poesía
Emilio
Ballagas
Cancioncilla
Cada cosa tiene un pulso:
pon la mano en su latido.
Cada cosa dice algo:
acerca humilde el oído.
Poema de la ele
Tierno glú-glú de la ele,
ele espiral del glú-glú.
En glorígloro aletear:
palma, clarín, ola, abril...
Tierno la-le-li-lo-lú,
verde tierno, glorimar...
Ukelele... balalaika...
En glorígloro aletear,
libre, suelto, saltarín,
¡tierno glú-glú de la ele!.
La semilla
A Gabriela
Mistral
Jugando a las escondidas
la semillita se oculta.
(En el fondo de la tierra
palpita una estrella ciega.)
¡Qué miedo debe sentir
dentro de la tierra oscura!
(Los niños la buscan y ella
late profunda, escondida.)
Pero la llaman los trinos,
el sol y la primavera;
tímida se asoma y pronto
echa dos alitas verdes.
| Emilio Ballagas,
nacido en Camagüey, en 1908, y fallecido en La Habana, en 1954, es
uno de los grandes creadores de la poesía cubana. Estudió
Pedagogía y, posteriormente, Filosofía y Letras.. Fue profesor
y director de la Escuela Normal para Maestros de la ciudad de Santa Clara.
Entre sus principales libros se encuentran Júbilo y fuga
(1931), Elegía sin nombre (1936) y Sabor eterno
(1939). En 1987, la editorial cubana Gente Nueva dio a conocer, con el
título de Cazador de colores, una selección de sus
versos dirigida a lectores infantiles, preparada por Waldo González
López. Los poemas que reproducimos en Cuatrogatos fueron tomados
del libro Júbilo y fuga. |
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