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árbol triste
Triunfo Arciniegas Ilustraciones de Diego Álvarez Colección El barco de vapor México D.F.: SM, 2005 Un niño contempla con alegría la súbita llegada de tres nuevos y extraños pájaros al árbol del jardín de su casa. Consulta con su padre de dónde podrían ser las aves y al no establecerlo rápidamente inicia una bitácora de investigador donde anotará todo lo que va aprendiendo. Los pájaros son negros y el niño les ha dado nombres para identificarlos más fácilmente: Teodoro, Santiago y Vladimir. Los pájaros van y vienen con las estaciones, pero el niño está más intrigado con cada nueva visita. Ahora las aves llegan enfermas: Teodoro ha perdido peso, Santiago tiene miedo y nunca abandona el árbol, Vladimir ha perdido plumas. “Hasta de noche brincaban de rama en rama, inquietos, desesperados”. El niño se pregunta en su bitácora: ¿Qué está pasando? Finalmente identifica de dónde vienen los pájaros: de un país en guerra. Ese país es Colombia, así nunca se mencione explícitamente la palabra. Pese a sufrir un conflicto bélico interno permanente desde hace sesenta años, la temática de la guerra en los libros de ficción de la literatura infantil y juvenil colombiana se ha abordado poco, salvo los casos destacados de Los agujeros negros, de Yolanda Reyes, y Paso a paso, de Irene Vasco. El árbol triste, de Triunfo Arciniegas enriquece esta mirada con una narración dramática y sugestiva, rica en matices poéticos, más preocupada por presentar los efectos de la guerra que por hallar culpables o describir la brutalidad del conflicto armado colombiano. El libro es una invitación desafiante a los niños como lectores para que aporten significado al texto, se hagan preguntas, y a su vez supone un reto para los mediadores –docentes, padres y bibliotecarios– que deberán ayudarlos a dar una interpretación honesta de lo que está sucediendo en el país. Las ilustraciones del mexicano Diego Álvarez –algunas de tonalidades bruscas con claras reminiscencias de Munch y de Tamayo– logran dar una viva y demoledora expresividad a los textos de Arciniegas. El árbol
triste promete constituirse en un clásico de la literatura infantil
colombiana y ratifica el gran momento por el que pasa Triunfo Arciniegas,
después de veinte años de intenso trabajo creativo. En una
entrevista ha dicho: “Quiero escribir para niños de cuatro años.
Hasta ahora lo estoy logrando. Cada vez escribo libros con menos palabras”.
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