Cuatrogatos libros para niños y jóvenes
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Ilustración de Niels Larsen Stevns  
The fairy tale of mi life  
Hans Christian Andersen  
Copenhague: Nyt Nordisk Forlag, 1954  
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 

  Balada de Hans y Jenny
Aquiles Nazoa

 
Verdaderamente, nunca fue tan claro el amor como cuando Hans Christian Andersen amó a Jenny Lind, el Ruiseñor de Suecia.  

Hans y Jenny eran soñadores y hermosos, y su amor compartían como dos colegiales comparten sus almendras.  

Amar a Jenny era como ir comiéndose una manzana bajo la lluvia. Era estar en el campo y descubrir que hoy amanecieron maduras las cerezas.  
Hans solía contarle fantásticas historias del tiempo en que los témpanos eran los grandes osos del mar. Y cuando venía la primavera, él le cubría con silvestres tusílagos las trenzas.  

La mirada de Jenny poblaba de dominicales colores el paisaje. Bien pudo Jenny Lind haber nacido en una caja de acuarelas.  

Hans tenía una caja de música en el corazón, y una pipa de espuma que Jenny le diera.  

A veces los dos salían de viaje por rumbos distintos. Pero seguían amándose en el encuentro de las cosas menudas de la tierra.  

Por ejemplo, Hans reconocía y amaba a Jenny en la transparencia de las fuentes y en la mirada de los niños y en las hojas secas.  

Jenny reconocía y amaba a Hans en las barbas de los mendigos y en el perfume del pan tierno y en las más humildes monedas.  

Porque el amor de Hans y Jenny era íntimo y dulce como el primer día de invierno en la escuela.  

Jenny cantaba las antiguas baladas nórdicas con infinita tristeza.  
Una vez la escucharon unos estudiantes americanos, y por la noche todos lloraron de ternura sobre un mapa de Suecia.Y es que cuando Jenny cantaba, era el amor de Hans lo que cantaba en ella.  

Una vez hizo Hans un largo viaje y a los cinco años estuvo de vuelta.  
Y fue a ver a Jenny y la encontró sentada, juntas las manos, en la actitud tranquila de una muchacha ciega.  

Jenny estaba casada y tenía dos niños sencillamente hermosos como ella.  
Pero Hans siguió amándola hasta la muerte, en su pipa de espuma y en la llegada del otoño y en el color de las frambuesas.  

Y siguió Jenny amando a Hans en los ojos de los mendigos y en las más humildes monedas.  

Porque verdaderamente, nunca fue tan hermoso el amor como cuando Hans Christian Andersen amó a Jenny Lind, el Ruiseñor de Suecia.  
 
 
Aquiles Nazoa, poeta y narrador venezolano, nació en Caracas, en 1920 y murió en el estado Aragua, en 1976. En 1943 publicó Método práctico para aprender a leer en VII lecciones musicales con acompañamiento de gotas de lluvia, al que siguieron obras como Aniversario del color, El transeúnte sonreído, Poesía para colorear, Los poemas, Pan y circo, Humor y amor de Aquiles Nazoa, Vida privada de las muñecas de trapoAmigos, jardines y recuerdos. Algunas editoriales venezolanas han publicado sus versos en ediciones para niños y jóvenes, como El libro de los cochinitos, Fábula de la ratoncita presumida, El libro de los animales y Retablo aragüeño.

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