Cuatrogatos revista de literatura infantil                                  opiniones y colaboraciones: cuatrogatosrevista@yahoo.com
Home
Archivo
Noticias
Enlaces
Los mejores
Próximamente
 -.
 
Canciones en mi corazón 
Barcelona: Urano 
Aribau, 142, pral. 
08036 Barcelona 
España 
www.edicionesurano.com 
 
  El deslumbrante corazón de poeta de Mattie 
Iam Lima 
      Me llamo Mattie J.T. Stepanek. La piel de mi cuerpo es clara, mi sangre es roja, mis ojos son azules y mi cabello es rubio. Como tengo miopía mitocondrial, hasta tengo una tráquea artificial y una mascarilla de oxígeno. La poesía se me da bien, y también soy muy despierto. Todo el rato se me ocurren ideas e historias. Soy un superviviente, pero algún día veré a mis dos hermanos y a y hermana en el cielo. Cuando crezca, pienso convertirme en un papá, un escritor, un orador, y, sobre todo, un pacificador. Sea quien sea, y ocurra lo que ocurra, siempre amaré a mi cuerpo y a mi mente, aunque tengan capacidades diferentes a los cuerpos y mentes de otras personas. Siempre seré feliz, porque siempre seré yo mismo. 
      Mattie
Se llama Mathew Joseph Thaddeus Stepanek y tiene once años. Lleva permanentemente una tráquea artificial y un sistema de ventilación que le permite a su organismo utilizar el oxígeno, porque vive con una extraña forma de distrofia muscular que ya se ha llevado a sus tres hermanos, y aún es capaz de sonreír delante de las cámaras, con los ojos brillando detrás de los cristales de sus lentes, mientras dice: "Siempre seré feliz, porque siempre seré yo mismo". Ha escrito y publicado dos libros, titulados Heartsongs y Journey Through Heartsongs, ya que, además de ser un superviviente, Mattie es un poeta, y en estos momentos su nombre se encuentra en la lista de los más vendidos del New York Times. 

Mattie escribe: 

    Hay una canción en el fondo de mi corazón 
    que sólo yo puedo oír. 
    Si cierro los ojos y me siento muy quietecito 
    me resulta bien fácil escuchar mi canción. 
    Cuando tengo los ojos abiertos y 
    estoy ocupado, y no dejo de moverme de un lado a otro, 
    si me paro un momento y escucho con mucha atención, 
    también puedo oír esa canción en mi corazón... 
    (fragmento de "Una canción en mi corazón")
Para Mattie lo más importante no es que tenga que trasladarse en una silla  de ruedas o que la muerte lo esté rondando; es tan grande su carga de esperanza, que prefiere pensar en que cuando crezca quiere "ser un papá, un escritor, un orador, y, sobre todo, un pacificador". 

Este joven talento escribió su primer poema a los tres años de edad, y desde entonces lleva adelante su precoz carrera de escritor, derramándose en sutiles piezas literarias, donde la mirada llena de frescura del niño convoca a los colores, los olores, los sentimientos maravillosos que componen la Creación, y puede conciliar entre los dones que nos han sido concedidos sobre la tierra a dos criaturas tan diversas como los ángeles y el humilde diente de león que algunos consideran "hierbajos para arrancar", pero que en realidad tienen la gloria de poseer esas estupendas flores redondas y amarillas. 

No hay desaliento en los poemas de Mattie –que se han convertido en bestseller en Estados Unidos, y ya fueron traducidos al francés, el alemán y el castellano–; hay, en cambio, un delicioso sentido del humor y una forma tal de recrear la realidad cotidiana, que convierte los sencillos momentos del vivir en algo digno de ser atesorado. Así lo expresa en "Lamparilla mágica": 

    Anoche 
    mami se olvidó 
    de encender mi lamparilla. 
    Tuve miedo, 
    así que la llamé. 
    Mami encendió la lamparilla, 
    y luego me besó, 
    y me volvió a arropar. 
    Y entonces, 
    fui una cabeza resplandeciente en la noche. 
    Eso ocurre cuando me porto como un niño, 
    medio ángel, 
    y medio salvaje.
Jenie Stepanek, la madre de Mattie, supo que era portadora del mal hereditario que atacó al pequeño poeta y a sus tres hermanos mayores, poco después de dar a luz a su último hijo. Ahora acompaña a Mattie en sus giras promocionales en una silla de ruedas, y edita la poesía del niño. Ambos viven en Upper Marlboro, Maryland, donde Mattie recibe educación en casa. 

Mattie ha sido nombrado Embajador de la Paz en el estado del que es oriundo, así como fue también representante de Maryland de la Asociación para la Distrofia Muscular en 2001; es amigo del ex presidente Jimmy Carter, que prologó su último libro, y aunque salió de un coma a mitad del año pasado, se toma muy en serio su labor de "pacificador", y aspira a llegar a ser un abogado de la paz. 

Pese a que su entorno está repleto de la magia que Mattie lleva consigo –una magia que tiene que competir todo el tiempo con miedos y dolores personales–, el joven poeta no se limita a cantar aquello que lo rodea; le interesan y le preocupan las cosas que suceden más allá de su círculo íntimo, como la guerra y el terrorismo, y cree que "tenemos que dejar de luchar por cosas que no importan, como la tierra o el dinero", y está convencido de que "necesitamos ganar la guerra contra el terrorismo con palabras, no con bombas". 

En un tiempo en el que los valores fundamentales se han trocado para la mayoría en una carrera contra reloj para subir los peldaños del éxito social y financiero, un niño de once años que puede morir en cualquier momento prefiere agradecer los dones que le han sido concedidos, aquellos en los que no solemos reparar, porque son aparentemente pequeños e insignificantes y están ahí para cualquiera que decida mirarlos con los ojos que se llevan en lo más profundo del pecho: 

    Amado Dios, 
    esta noche iba a agradecerte 
    un hermoso amanecer de color rosa 
    tras la niebla de la colina, 
    y un maravilloso arco iris, 
    que he contemplado señalando mis colores preferidos, 
    y una puesta de sol tan magnífica 
    que hizo que el agua lanzara destellos anaranjados. 
    Esta noche iba a gradecerte 
    todos esos dones tan especiales, 
    aunque ninguno de ellos ocurrió. 
    ¿Pero sabes una cosa?: 
    De todos modos te amo, Dios mío, 
    y hay un montón de cosas 
    que puedo agradecerte esta noche, 
    aunque hoy no me hayas dado estos 
    regalos tan especiales. 
    No pasa nada, Dios mío, 
    porque los buscaré de nuevo, 
    cuando mi mañana llegue. 
    Amén. 

    (de "Ser agradecido")

No nos quedaría más que desear que esa canción que anima el corazón del niño poeta palpite también en nuestros corazones, y poder sentarnos muy quietos a escucharla, para verificar que los milagros siguen siendo posibles, y que, quienquiera que seamos y dondequiera que estemos, hay un amanecer que nos está destinado, y un ritmo de alegría íntima que podemos descifrar como lo hace Mattie en su poesía. 

Gracias, querido Mattie, por regalarnos tan pródigamente la esperanza. Gracias por recordarnos todo eso que solemos olvidar: la fe, la emoción de compartir nuestros mejores sueños, y la seguridad de que no estamos solos. 
 
Iam Lima, nacida en Cuba y residente en Ecuador, es autora de poemarios, novelas, cuentos y obras de teatro. Ganó el premio internacional de cuento Juan Rulfo, en la categoría infantil, con su obra El cerdito que amaba el ballet. Otros de sus libros para niños son El barrio de los elefantes, El jardín de los seres fantásticos y La tarde que descubrimos un hada. 
Este artículo se reproduce con autorización de la revista Buen Hogar.
para leer otros artículos haga clic aquí

 -
Dirección postal: P.O. Box 351213, Miami, FL 33135, USA / editores: Sergio Andricaín y Antonio Orlando Rodríguez