|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Grupo Editorial Anaya Juan Ignacio Luca de Tena, 15 28027 Madrid, España |
Antonio
Orlando Rodríguez, desde Miami:
Ivar Da Coll Colección Sopa de libros Madrid: Anaya, 2002 Pero, a lo que íbamos: que hay que celebrar que la colección Sopa de letras, de Anaya, haya incluido Pies para la princesa, de Ivar Da Coll, entre sus títulos. En esta oportunidad, Ivar apela no a la ternura ni a los pequeños conflictos de la infancia, sino a su veta humorística, con raíces en el grotesco, lo esperpéntico y el sin sentido. Una princesa que se desarma en su habitación y, ¡oh, calamidad!, cuando el rey y la reina acuden con aguja e hilo para componerla, no encuentran sus piernas por ninguna parte. Un desfile de piernas candidatas a ser usadas por la princesa desfilan por el castillo, hasta que ella encuentra unas a su gusto. Y toda esta farsa se cuenta con versos de rima consonante, tan frescos y simpáticos como la situación que narran. No falta un gato que comenta silenciosamente los sucesos con cada una de sus expresiones.
En un artículo dedicado a desentrañar las claves del universo
narrativo de Da Coll, la crítica colombiana Beatriz Helena Robledo
hablaba hace unos años de la influencia que han tenido en la producción
de este autor sus orígenes como diseñador y manipulador de
títeres. Quizás como en ninguna de sus obras anteriores,
en Pies para la princesa ese gusto por los retablos y los muñecos
resulte tan evidente. Los personajes de este álbum son títeres
y el castillo que los acoge, la escenografía del retablo donde se
mueven. Se trata de un cuento para leer, pero mientras uno pasa las páginas
tiene la impresión de que está asistiendo a una singular
función titiritesca.
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|