Cuatrogats  revista de literatura infantil   número 3   julio-septiembre, 2000  
editores: sergio andricaín y antonio orlando rodríguez   cuatrogatosrevista@yahoo.com  
 
Sumario 
Pórtico
Leer y releer
Editoriales
Entrevista
Narrativa
Poesía
Superfavoritos
Entrelíneas
Ojo avizor
Galería
 
  
Emecé  
Mallorca 237, entlo 1a  
08008, Barcelona  
España  
Telefax: (93) 2154636  

 
 

 
 

 
 
 
 

 
 
 
 
 

  El éxito de la magia cotidiana 
José María Plaza 
 
      Harry Potter y el prisionero de Azkaban  
      J.K. Rowling  
      Traducción de: Adolfo Martín y Nieves Martín de Azofra.  
      Barcelona: Emecé, 1999.  
 
Harry Potter no es un niño como los demás. Es un huérfano que vive con sus nefastos tíos, pero que un día descubre que sus padres eran unos brujos que fueron asesinados por el malvado Voldemort. También él es un brujo que, además de ir a un colegio normal, asiste a la escuela de magia y hechicería, donde conocerá a sus mejores amigos, Ron y Hermione, compañeros de peripecias y aventuras contra las fuerzas del mal.  

Harry Pottter vive en una realidad que tiene dos dimensiones: la humana, bien reconocible y con un punto de crítica hacia los adultos, y la mágica, con sus propias reglas, aunque, en ocasiones, ambas dimensiones se mezclarán. Lo mismo sucede, si nos damos cuenta, con Sabrina, "cosas de brujas", ese personaje de la serie televisiva que cada día ven tres millones de españoles. El paralelismo entre ambos personajes es más que evidente, aunque no se puede hablar de influencias, porque ambos han surgido, más o menos, a la vez, y no son los únicos.  

Actualmente estamos asistiendo a un interés del público por la magia, tal vez para superar una realidad cada vez más plana e intercambiable, como se aprecia en la proliferación de novelas, libros prácticos (manual para jóvenes brujas) o películas de tipo "Jóvenes y brujas".  

De todos estos personajes con poderes el que está arrasando es curiosamente el que surgió de las páginas de un grueso libro para niños: Harry Potter, un verdadero fenómeno social y de ventas, cuyas cifras marean (más de 20 millones de ejemplares vendidos en el mundo, tan sólo en tres años), y las reacciones y el entusiasmo del público anglosajón –a juzgar por los ecos que nos llegan– da vértigo. En España, donde las cifras son bastante más modestas (120.000 ejemplares de los dos primeros), acaba de aparecer la tercera parte de esta larguísima saga de siete volúmenes, iniciada con Harry Potter y la piedra filosofal 

El primer volumen, clave para su éxito, es en realidad el que tiene menos acción, apenas la presentación de los personajes y su entrada en el internado y la escuela de magia, pero sabe crear grandes expectativas, que se desarrollan en el siguiente, Harry Potter y la cámara secreta, y se continúan ahora con este tercer título, Harry Potter y el prisionero de Azkaban, donde Harry sigue teniendo que aguantar a sus mezquinos tíos mortales y a una nueva tía aún mas insoportable.  

Estos problemas domésticos que el niño resolverá con cierto humor, son casi una anécdota; porque en este nuevo libro Harry se ha de enfrentar a un asesino en serie con poderes mágicos, que se acaba de escapar de la prisión y que también participó en la muerte de sus padres, y ha de luchar, además, contra unos seres malignos que son capaces de borrar los bellos recuerdos de aquellos que los miran. Pero Harry, con la ayuda de sus mejores amigos (magos) será capaz de superar tales desafíos.  

Ciertamente los libros de Harry Potter no cuentan nada nuevo, y su autora, deudora de demasiadas influencias, ha hecho una mezcolanza de elementos fantásticos muy heterogéneos que, sin embargo, funcionan. Las referencias a la fantasía de Michael Ende o el mundo de Tolkien son comunes, al igual que a algunos autores ingleses ya clásicos, como Enid Blyton, Richmal Crompton o Roal Dahl.  

Con estos últimos coincide en esa defensa del niño ante el mundo de los mayores, un niño que, al igual que Guillermo o cualquier personaje de Dalh, es un disidente, un ser inquieto, revoltoso, rebelde, como deben ser –nos dijeron– los niños. He ahí, tal vez, su encanto, así como esa capacidad de la autora para crear todo un mundo fantástico y cotidiano en el que podamos sumergirnos, como si fuera una película de Spielberg.  
 
José María Plaza, escritor y periodista cultural español. Autor de las novelas para jóvenes No es un crimen enamorarse, Me gustan y asustan tus ojos de gata y Mi casa parece un zoo. Ha publicado las antologías de poesía Entre el clavel y la rosa y De todo corazón.
 Tomado de El Mundo, Madrid.

 
Home 
Sumario 3
Indices
Noticias
Foro
Enlaces