| Cuatrogat editores: sergio andricaín y antonio orlando rodríguez |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Emecé Mallorca 237, entlo 1a 08008, Barcelona España Telefax: (93) 2154636
|
Harry
Potter y la cámara secreta
Xavier Riesco Riquelme
J.K. Rowling Traducción de: Adolfo Muñoz y Nieves Martín Azofra. Barcelona: Emecé, 1999. Este libro continúa allí donde terminó Harry Potter y la piedra filosofal y sigue atando los cabos sueltos de este: ¿Porqué expulsaron de la escuela a Hagrid, el encantador guardabosque? ¿Qué hizo Lord Voldemart mientras estudiaba en la escuela de magia? ¿Qué ocurre si se le hace tragar a una salamandra una bengala? Rowling derrocha ingenio con los diálogos (especialmente los de los gemelos Weasley) y las situaciones: un fantasma que no es admitido en un selecto club de decapitados por no estar lo suficientemente decapitado (siguiendo con la crítica de los sistemas de clases), el cultivo de mandrágora (de bebés chillones a adolescentes con acné), un mago empleado de un ministerio que regula el uso de magia sobre objetos mundanos que está fascinado con la mecánica (hasta el punto de hechizar un coche para que vuele) y que en palabras de sus hijos, si hiciera una inspección en su propia casa tendría que detenerse. Y la sombra de Lord Voldemart dando vueltas por todos lados… La novela de J.K. Rowling hace una crítica en su propio universo ficcional de los mecanismos de la segregación de una manera bastante efectiva, con la suficiente presencia para resultar una parte importante de la novela, pero con el ingenio de no convertirla en un panfleto dirigido a niños sobre las virtudes de la tolerancia –después de todo, hay algunas personas que no pueden ser toleradas de ninguna manera, tales como Draco Malfoy, condiscípulo de Potter o la familia de éste. Y la trama es absorbente, mezclando la pura fantasía con la investigación detectivesca de una manera que recuerda a la de Enid Blyton. Después de todo, es la intención de la propia autora la de rescatar lo mejor de lo que ella leía cuando era joven, de recuperar ese espíritu de antes en la narración infantil. Otro detalle interesante de estos
libros es su atemporalidad. Hay coches, aviones y teléfonos, pero
no hay indicaciones exactas de fechas o de otras tecnologías, transcurren
en algún lugar, probablemente en Inglaterra, aunque el espacio de
ficción es lo suficientemente amplio para adaptarse a cualquier
lado… Cualquiera en casi cualquier lugar puede identificarse con Harry
Potter, y supongo que este es el gran mérito de este libro.
|
|
|
|
|
|
|
|