Ilustración de Quentin Blake
Las brujas
Roald Dahl
Alfaguara
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Diez
impactos
Ivar Da
Coll
Es difícil
pensar que existan sólo diez libros, poemas o cuentos, que en uno
hayan causado gran impacto. Sobre todo, y en mi caso particular, en el
que reconozco me hace falta leer muchísimos más. Pero haciendo
un recuento podría decir que esta lista es la más próxima
a lo que hasta este momento de mi vida me ha logrado impresionar profundamente,
quizá porque en la gran varios de ellos esté descrita de
una manera bella e intensa la mezquindad y estupidez de nosotros los seres
humanos.
Las brujas,
de Roald Dahl
Podría asegurar, sin temor a equivocarme, que Dahl escribió
esta historia luego de haber asistido a uno de esos famosos congresos de
literatura infantil. También estoy seguro de que juró no
volver a ninguno; y qué mejor manera de exorcizar una pesadilla
sino relatándola magistralmente con esta divertida aunque perversa
novelita.
La
maravillosa medicina de Jorge, de Roald Dahl
Seríamos falsos al negar que alguna vez no se nos haya cruzado
por la mente querer desaparecer a alguna persona que sea extremadamente
odiosa y que nos haya hecho la vida imposible. Jorge, el héroe de
este libro logra ése propósito y lo hace de una manera en
la que es innevitable parar de reir a carcajadas. Este es uno de mis libros
super favoritos pues reir es una de las cosas que mas me gusta hacer en
la vida.
Boy,
de Roald Dahl
Sólo alguien tan inteligente como Dahl pudo ser capaz de escribir
una autobiografía así de divertida. Con situaciones tan desagradables
como las que tuvo que vivir en su infancia, otro escritor habría
hecho un libro lastimero y bastante aburridor.
Alicia
en el país de las maravillas, de Lewis Carrol
Alicia es uno de esos casos excepcionales dentro de la historia de
la literatura que logra definir un término que muchos intelectuales
han tratado de concretar: originalidad. Alicia es original. Nada sobra
ni falta en esta pesadilla horrenda de movimiento acelerado y excitante.
Mucho se ha dicho acerca de la simbología de Alicia y creo que lo
más acertado es definirla como una hermosa metáfora llena
de poesía y autentica imaginación sobre el horror del cambio
de una vida infantil hacia una vida adulta. Llega a ser tan original este
libro que ni siquiera ha permitido otras versiones medianamente decentes
de ilustración, que no sean las hechas por John Tenniel.
Momo,
de Michael Ende
Tenia dieciseis años cuando leí este libro. Me impresionaba
esta heroina sola y aparecida quien sabe de dónde, obligada
a enfrentar situaciones difíciles. Ende logró escribir una
historia divertida y le dio solidez a esa palabra tan mal usada y manoseada
hoy en día por tantos y tantos escritores, críticos y editores
de literatura infantil: fantasía.
Historias
de ratones, de Arnold Lobel
Otro de mis favoritos, pues me encantaría encontrarme un pozo
de los deseos al que tratándolo con cariño me cumpliera todos
mis caprichos, o tener la posibilidad de cambiarme de pies, o tener un
amigo chiquito que viera las cosas que están en el piso y que mi
estatura no me permite ver. En fin, me habría gustado ser uno de
esos ratones de Lobel pero sin dejar de escribir e ilustrar cuentos.
“Manuelita”
(poema), en El reino del revés, de
María Elena Walsh
Es trillado pero muy gráfico lo que pienso y siento cada vez
que leo este poema de la maravillosa Walsh; el corazón se me arruga
de emoción. Así pues, que me encantaría poder hablar
con Manuelita, esa tortuga arrugada con traje de malaquita, para que me
diera el nombre y la dirección de la “tintorería de París"
en dónde “la plancharon del revés, de la cabeza a los pies”.
Me fascina la historia de esta pasión ingenua, persistente, que
se desarrolla en tiempo de balada lenta, muy lenta aunque su autora sea
irónica preguntándole a la tortuguita: "Manuelita, adónde
vas, con tu traje de malaquita y tu paso tan audaz...”
Serie
Sapo y Sepo, de Arnold Lobel
En estas historias se hace referencia a todos y cada uno de los componentes
de la amistad de una manera sencilla y absolutamente profunda sin caer
en lo cursi. Las situaciones escogidas por Lobel para sus cuentos nos son
familiares, pero al ser tratadas por medio de estos dos excepcionales personajes
ingenuos, leales y solidarios no podemos dejar de sentir mucha emoción.
Lobel fue un gran escritor para niños porque pudo ver lo esencial
de la vida desde una perspectiva adulta que luego nos mostró llena
de auténtica sencillez infantil.
Angélica,
de Lygia Bojunga Nunes
Estaba en Brasil, en Río de Janeiro. Había sido invitado
a dictar un taller y el sitio en el que me hospedaron era desagradable.
Tenía una pequeña cocina y al abrir la alacena que estaba
debajo del lavaplatos descubrí cientos de cucarachas. Al verme en
tan mala compañía y sin poder hacer algo para dejar ese lugar,
recurrí a Angélica, esta bella historia en la que
volvemos a estar de acuerdo en aquello de que la cosa más importante
del mundo es saber la verdad tal y como es. Después de ese viaje,
entendí por qué algunas personas insisten en decir que “los
libros pueden salvarnos”.
One
Monday Morning, de Uri Shulevitz
La historia es sencilla, sin caer en lo simplón, y me atrevo
a asegurar que no es esto lo que logra estremecer al afortunado lector.
Al lado del texto hay unas ilustraciones llenas de literatura: vemos al
pequeño héroe solitario desplazarse durante una semana completa
en medio de una ciudad gigantesca e incluso hostil. Es sobrecogedor el
dibujo de este niñito que nunca pierde la esperanza de encontrarse
con "El Rey", que ha venido día a día a buscarlo pero no
ha tenido la fortuna de encontrarlo. Hasta donde sé, aún
no existe traducción al español de esta historia publicada
en Estados Unidos por Scholastic, pero eso no es importante en este caso.
Las ilustraciones del libro tienen muchísimo que contar.
| Ivar Da Coll, escritor e
ilustrador colombiano, acompañado en esta fotografía por
su perra Kika. (Las gatas Flor y Rosita se negaron, displicentemente, a
retratarse.) Da Coll fue candidato de Colombia al premio Andersen
de literatura. Entre sus obras se destacan Tengo miedo, Torta
de cumpleaños, Garabato, Hamamelis y el secreto,
Hamamelis, Miosotis y el señor Sorpresa, ¡No,
no fui yo!, Medias dulces y la serie Chigüiro. |
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